miércoles, 28 de enero de 2015

La ética del profesor.

Desarrollo de la ética en el sistema de los conocimientos del mundo actual.
El término ética se deriva del vocablo griego ethos, que significa morada o lugar. En la actualidad, la ética se define como la disciplina filosófica que estudia el comportamiento moral del hombre en sociedad. Es, por tanto, una rama de la filosofía, cuyo objeto de estudio es la moral, la cual es inherente al hombre como ser social. A partir de esta relación entre la ciencia y su contenido se comprende que la ética es la teoría de la moral, la que puede definirse como un sistema de opiniones, representaciones, normas y valoraciones sobre la regulación de la conducta de los individuos calificándolos en bueno o malo, correcto o incorrecto, entre otros criterios valorativos, la dificultad surge cuando se trata de hacer explícito qué cosas calificar de buenas y qué de malas.

El término moral procede del  latín que significa costumbre, hábito, se hace evidente la relación entre moral y ética, las acciones, los hábitos y el carácter determinan la personalidad, lo que condiciona las acciones concretas del individuo, de ahí que aquellos que tienen el hábito o costumbre de actuar de una determinada manera formará una personalidad o carácter acorde con su manera de actuar.

Aunque ética y moral tienen significados distintos en el lenguaje filosófico, en algunos casos se suele usar como sinónimo, sin embargo, al hablar de moral se refiere propiamente al código de normas y valores que rigen las acciones del individuo. Por su parte, la ética viene a ser la filosofía de la moral y su objeto de estudio son los códigos o normas morales, lo que le da su validez, fundamentación y  legitimidad.
La condición del pensamiento crítico, reflexivo sobre las propias acciones que tiene el ser humano genera en el ser humano la necesidad de crear reglas, normas, códigos para mantener la interrelación entre los individuos en el orden social de la comunidad a la que pertenece y que hoy se puede  hablar de comunidad global.

La capacidad de reflexionar críticamente sobre los actos produce a su vez la capacidad  de elección, originando la más de las veces los llamados dilemas, por lo que se hace necesario un razonamiento ético para enfrentar los dilemas morales.
                              
La ética y la moral como elementos reguladores de la conducta humana son  hoy  día motivo de investigaciones en los diferentes niveles educativos y campos disciplinares; partiendo de la  premisa que la  ética entendida en su más amplia acepción es  la disciplina encargada de estudiar la valoración moral de los actos humanos, o el modo de explicar las condiciones de una convivencia justa, como instrumento de orientación de los seres humanos para  preservar la sociedad.

Con la organización social del hombre, al producir las primeras herramientas surgió lo que se ha llamado la civilización humana y surge con ella las raíces de las concepciones espirituales y la conceptualización de los valores y su importancia en la vida en sociedad, la formación en valores, el ethos como regla externa y universal y las normas como comportamiento consensuado originaron la dinámica entre la ética y la moral.
                                             Ética Moral

Los valores éticos  y morales más generales o universales permanecen constante en el tiempo, la interpretación y jerarquía cambia históricamente de acuerdo  a las necesidades e intereses que surgen  en  las sociedades. En la llamada sociedad del conocimiento y de la información, los valores éticos y morales son a tonos con las necesidades e intereses humanos, políticos, económicos de la época  fuertemente influenciados por los avances de la tecnología.

HannaArendt[1]  plantea su punto de vista de cómo la tecnología ha cambiado el entorno de la acción humana con el lanzamiento de un satélite artificial “en  1957 se lanzó al espacio un objeto fabricado por el hombre y durante varias semanas circundó la tierra con las misma leyes de gravitación que hacen girar y mantienen movimiento  a los cuerpos celeste,  al sol...” ,lo que sorprende sostiene, “…lo que sorprende es que la reacción frente al hecho que mostraba la capacidad de la ciencia y la tecnología , no fuera de orgullo o de temor sino del deseo cumplido”.

Escapar a la condición humana, ir más allá de los límites fijados, son deseos de los seres humanos antes que puedan ser realizados y/o alcanzados como el caso de la bomba atómica. El desarrollo de la ciencia, la tecnología, la técnica tiene gran repercusión política social y económica en la vida del planeta, no puede olvidarse el gran impacto y dilema moral que produjo la formulación, posterior a la fabricación y aplicación de la bomba  nuclear.

Establecer líneas divisorias entre lo que es capaz de hacer o fabricar y lo que es capaz de pensar, ha evidenciado un problema para los seres humanos, que puede terminar siendo esclavo de sus propios artificios, a este temor se une el temor de tener la capacidad de destrucción de toda la vida en  el planeta y simultáneamente tener la capacidad “de crear vida” a lo que  HannaArendt[2] expresa su constatación sobre .que la ciencia y la técnica convierte al hombre en criaturas irreflexivas, opinión esta  que la autora comparte.

“...Es incuestionable el alcance que el conocimiento ético ha adquirido desde la segunda mitad del Siglo XX, lo que ha estado en correspondencia con la agudización de las contradicciones que ha generado del desarrollo desigual de los países, consustancial al sistema capitalista de producción y el impacto que ha tenido en los problemas globales contemporáneos que afectan a la humanidad y el planeta.

En este contexto ha existido un acelerado desarrollo de la ciencia, la técnica y la tecnología, lo que ha puesto cada vez más en evidencia, la máxima del pensamiento positivista predominante en la modernidad, en cuanto a la exclusión de lo valorativo y la ideología como parte del conocimiento científico y de su papel en la historia del desarrollo de la ciencia entendida como una fuerza social, por ser objetos no tangibles, inexactos e in verificables en  la realidad empírica.

Sin embargo, de una forma paradójica, la realidad de los acontecimientos en la vida práctica y los propios científicos - muchos de los cuales han abrazado esta Filosofía cientificista- en su propio quehacer y resultados científicos, han puesto de manifiesto cómo el componente axiológico e ideológico, es inseparable de la actividad humana cualquiera que sea el escenario de su acción.

Un ejemplo que ilustra esta afirmación lo encontramos en las reflexiones de Albert Einstein, relevante físico alemán, creador de la teoría de la relatividad en 1916, con lo cual revolucionó las representaciones del espacio, el tiempo y el movimiento, la luz y la gravitación y a quienes muchos le achacaron la invención de la  bomba atómica.
En el mensaje de Einstein al 43 congreso de la Sociedad Italiana para el progreso de las ciencias en 1950, publicado con el título de “La responsabilidad moral del científico” en una revista Correo de La UNESCO expresó:

“Vivimos en una época en que la inseguridad exterior e interior es tan grande y los objetivos firmes son tan raros que la mera confesión de nuestras convicciones puede ser de importancia, aún cuando esas convicciones, como todos los juicios de valor, no puedan ser justificados por la lógica… ¿debemos considerar la búsqueda de la verdad… como un objetivo absoluto de nuestro trabajo o debe nuestra búsqueda de la verdad estar subordinada a otros objetivos…? … a mi juicio, el esfuerzo por conseguir una mayor percepción y ampliar nuestros conocimientos es uno de esos objetivos absolutos sin los cuales ningún ser pensante puede adoptar una actitud consciente y positiva ante la existencia.”[3]

La situación mundial actual,  hace  imposible pensar en imponer un reto ético distinto a  la construcción de un hombre cada vez más humano, más racional, más comunicativo, más  afectivo, más respetuoso con la realidad (sin el concurso, en esa lucha, del pensamiento avanzado del primer mundo. “Ser más, crecer, no significa rechazar o arrasar los valores que tenemos, sino que significa filtrarlos, purgarlos y reconocer nuestra insuficiente comprensión de lo que es en toda su extensión el ser humano, su dignidad y su libertad”[4]

El conocimiento científico y tecnológico ha producido aplicaciones que han sido  y son de  gran beneficio para la humanidad. Sin embargo, estos beneficios no están distribuidos equitativamente lo que  ha ampliado la brecha  entre los países industrializados y los países en vía de desarrollo. Además, la aplicación de los avances científicos y tecnológicos en ocasiones ha sido la causa del deterioro del medio ambiente y la fuente de desequilibrio y exclusión social.

Un uso responsable de la ciencia y la tecnología puede revertir estas tendencias;”se requiere de un esfuerzo conjunto genuino entre aquellos que poseen la mayor capacidad en ciencia y tecnología y aquellos que enfrentan los problemas de la pobreza y la exclusión social”.[5]

 “...El mundo en el que estamos viviendo no es el mismo que conocimos hace unas décadas atrás porque se evidencia un cambio acelerado a partir de los nuevos desarrollos digitales. Es fundamental que los gobiernos estén más atentos a este proceso y a poner atención a la «inclusión digital» de las personas porque la globalización está haciendo que los procesos de transformación social y cultural sean más rápidos, y aumente, bajo mi punto de vista, la exclusión social a partir de la tecnología”.[6]

De las consideraciones anteriores de estos autores se desprende la necesidad de formar hombres y mujeres en el campo de lo científico-tecnológico comprometidos con la conservación de la vida, la equidad y la solidaridad en el ejercicio profesional.
La  globalización ha tenido su impacto en los distintos niveles del quehacer humano. Hay un cambio fuerte de todo lo que se consideraba como «estable». La estabilidad social, política y económica responde al modelo de la modernidad, pero actualmente se esta  viviendo una «inestabilidad» e «incertidumbre» que es evidente y de esta realidad  la universidad (UASD) como parte  rectora del sistema educativo superior nacional y en calidad de ser la única universidad Estatal  no  puede ni debe abstraerse del contexto social nacional ni global.














Hay cambios radicales, que están afectando todas las estructuras, y la forma de vivir, por ejemplo, esto se ve bastante en el tema del «empleo» donde se evidencia cada vez más la precariedad e inestabilidad laboral “…se cierran y se abren empresas, despidos y contrataciones parciales de trabajadores, entre otros. Ya no existe más una estabilidad de vida, la incertidumbre se adueña de nuestras formas de vida, no se puede  sobrevivir ya con una única profesión a lo largo de toda una vida. Hay  que aprender a vivir con esta incertidumbre y para ello es necesario estar más estructurados internamente para hacer frente a estos nuevos procesos, reconocer competencias, conocer bien las cualidades y debilidades para poder insertarse bien en este nuevo contexto”.[7]



Con la  globalización no sólo tecnológica sino social, se requiere más que nunca, de una ética social: aprender a respetar al «otro», y saber que este «otro» es diferente, que existen otras culturas, otras maneras de pensar, y aprender a convivir con esas diferencias. De ahí  la trascendencia que la formación moral tiene para todos y en particular para los profesionales egresados de  carreras de carácter  científico-tecnológico  por  lo que para   la Facultad de Ciencias, constituye un reto la formación  de los estudiantes desde un enfoque axiológico y humanista,  vinculado al enfoque ciencia tecnología y sociedad para construir una ética científica tecnológica y social mediante sus los planes de estudio, por  ser estas carreras portadoras del desarrollo científico –tecnológico para propiciar en el proceso educativo la aprehensión de  valores tales como el respeto a la vida, a la dignidad de la persona, al cuidado del medio ambiente, a la ética profesional, a la adecuada utilización de las tecnologías y a la correcta aplicación de los resultados de las investigaciones científicas y  con la  incorporación de un  perfil ético de egreso  para la Facultad de Ciencias.
1.2 La cultura, la ética y la educación. 
Se ha visualizado  la relación entre ética y cultura como dos  partes íntimamente vinculadas entre sí  del sistema cultural existente. Es importante expresar algunas consideraciones del término cultura, el cual  es utilizado en varias acepciones entre algunos de sus usos se refiere al grado de educación mostrado o exhibido por la  persona “hombre/mujer de gran cultura”, también para referirse a formas de expresión del arte, la literatura como expresión artística en general, lo que remite a las disciplinas “…que permiten a un individuo en una sociedad determinada alcanzar cierto desarrollo de su sensibilidad del sentido critico, de sus facultades cognitivas, y capacidades creativas”[8] .
Cultura (del Lat. cultūra)  es el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, otros.[9]
José Luis Rebellato, en su libro "La Encrucijada de la Ética", nos dice: "La cultura es un concepto complejo de no fácil definición. En forma aproximativa se puede decir que la cultura se encuentra en torno a relaciones sociales y redes comunicativas. Supone la conjunción de distintos elementos que conforman una visión del mundo, del entorno y de lo demás. Resulta inseparable del reconocimiento o la negación de las propias potencialidades. Es una matriz generadora de comportamientos, actitudes, valores, códigos de lenguaje, hábitos."11
 Por  otra parte según plantea Inmaculada Carrasco Monteagudo  puede  decirse que “la cultura es el conjunto de actitudes, creencias, valores, costumbres, símbolos y comportamientos que comparte una sociedad (aunque puedan variar en  intensidad entre individuos dentro del grupo social), distinguiéndola de otros grupos humanos e instituciones durante un  período  de tiempo, Dado que la cultura hace referencia al conjunto de modos de vida y de comportamientos humanos, estará estrechamente ligada con la moral, que es lo que ordena la conducta de los individuos. Aparte, la cultura se verá determinada por las circunstancias históricas, así como también puede serlo (pero no necesariamente) por una cierta identificación nacional. [10].

 Por otro lado  Émile Durkheim planteaba que la sociedad está compuesta por entidades que tienen una función específica, integradas en un sistema análogo al de los seres vivos, donde cada órgano está especializado en el cumplimiento de una función vital. Del mismo modo en que los órganos de un cuerpo son susceptibles a la enfermedad, las instituciones y costumbres, las creencias y las relaciones sociales también pueden caer en un estado de anomia, en este sentido la Universidad Autónoma de Santo Domingo como institución generadora de comportamientos éticos, profesionales críticos y comprometidos socialmente, deberá  establecer con claridad el proceder  ético  esperado en los estudiantes y  los egresados de la Facultad de Ciencias a través del proceso de formación .

Carlos Marx en el  análisis de las cuestiones culturales, específicamente en su relación con el resto de la estructura social, en su propuesta teórica plantea que, el dominio de lo cultural (constituido sobre todo por la ideología como manifestación de las formas generales de la conciencia social) es un reflejo de las relaciones sociales de producción, esto es según la organización que adoptan los hombres frente a la actividad económica. La gran aportación del marxismo en el análisis de la cultura es que ésta es entendida como el producto de las relaciones de producción, así mismo, la considera como uno de los medios por los cuales se reproducen las relaciones sociales de producción, por lo que desde este ángulo la cultura, al igual que las sociedades en las que se manifiesta tiene un carácter clasista.

Como puede apreciarse en la comprensión de la cultura en su más amplio sentido, de acuerdo con los autores anteriores, ésta expresa el conjunto de valores materiales y espirituales creados en el desarrollo histórico de la actividad humanidad en  una sociedad concreta, que distingue a las épocas, por lo que en general la cultural  integra dos planos el material y el espiritual.
Siendo la Universidad Autónoma la principal institución generadora de recursos humano en el orden científico tecnológico que se incorporan al mercado de producción nacional, no esta al margen de la realidad social y económica del país y tiene el deber de formar recursos intelectuales íntegros tanto en el plano material como espiritual.
Visto de manera general la cultura como una actividad  humana en la sociedad incluye los valores, ideas, actitudes y símbolos, conocimientos, las  instituciones  que dan forma al comportamiento humano y son transmitidos desde una generación a la siguiente, por ello se asume para la presente investigación utilizar el término cultura para referirnos también al conjunto de instituciones consideradas en su aspecto funcional y normativo donde se expresa cierta totalidad de lo social y que representa para los individuos que pertenecen a esa totalidad el referente obligatorio que forma su personalidad, prescribe sus posibilidades y de alguna manera traza de antemano el esquema de vida en que podrá insertarse su existencia concreta por el que podrá alcanzar su forma efectiva[11] ya que es este punto de vista de la cultura es aplicable a las instituciones de educación  y muy especialmente a las instituciones de la educación superior como la UASD.
En la sociedad son componentes fundamentales de la cultura las instituciones  y los aspectos normativos (los valores) en una relación compleja y dinámica, es importante señalar la posición que privilegia lo normativo sobre lo institucional o sea  que lo social sea entendido a partir de lo normativo de tal manera que la ética garantice junto con los demás subsistemas el funcionamiento de la institución (universidad), proporcionándole aspectos funcionales y normativos dándole continuidad como un todo contribuyendo a que sus miembros profesores, estudiantes, empleados  construyan un sentido de arraigo o identidad dentro de esa cultura, para proyectar al futuro, lo que se considera deseable o lo que debe ser.
La  visión normativa al futuro resulta fundamental, pues proporciona a la institución en este caso a la Facultad de Ciencias, criterios claros  para evaluar comportamientos, comparar, seleccionar cursos de acción, establecer lo correcto o lo incorrecto según los resultados que se obtengan.
La  cultura proporciona a las instituciones, grupos sociales, otros, entre otras cosas:
·         La cohesión del grupo, de la  comunidad, de un país,  de una institución.
·         El control o registro de amenazas al sistema, lo regula y mantiene el  ideal de lo que debe ser.
Donde la  ética se pone de manifiesto en cada uno de estos aspectos haciendo énfasis en el ideal del grupo de individuo, esto es como se elabora y expresa el deber ser y proporciona las pautas sobre lo que debe hacer, pero siempre deberá estar referida o relacionada con la realidad de la sociedad en cuestión.
Visto así lo que  la ética distingue y comparte con otros elementos de la cultura se manifiesta en la totalidad al referirse a las aspiraciones de la sociedad en general, a un grupo, a una institución, las inquietudes y preocupaciones que enfrente continuamente esta sociedad, grupo o institución social  por factores internos y externos, de manera que el debe ser va estar en relación de la cultura   en cuestión; sin embargo, hay que considerar ciertos valores de carácter universal que son atinentes a la sobrevivencia de cualquier tipo de sociedad, grupo social, y /o institución.
De manera que la  cultura y la ética sustentan los procesos al interior de la producción humana de la cultura según sus intereses, a la personalidad de cada individuo, la forma en la que éste se relaciona con los demás e interacciona con el medio físico. Por tanto, la cultura que subyace a un grupo social explicará en parte su organización económica y social, su estilo de vida, el estado de las artes o de la tecnología, sus creencias religiosas y las relaciones de la sociedad con el medio  ambiente. Asimismo, la sociedad se dota de instituciones para su funcionamiento diario, que son el reflejo de la cultura dominante y más concretamente de la moral sobre la que se apoya.
La ética kantiana (normativa), propone la razón como norma de vida, y la eliminación de lo irracional que pueda haber en el comportamiento humano. La razón dicta normas, y el comportamiento ético es el que cumple con las normas; lo ético se circunscribe así al deber ser (marcado por la ley) en vez de al ser[12].   Todos los  productos de las culturas tienen, como es sabido un componente ético.
La educación es un proceso intencional, individual y social de creación y recreación de conocimientos y habilidadades,  “… que le sirve al hombre para aprender y convivir”[13], como proceso la educación esta en continuo cambio, La educación en si misma no es garantía  de decencia, prudencia, o sabiduría, el valor de la educación es determinado según los valores morales y la supervivencia de la humanidad, “…generalmente las instituciones educativas hacen énfasis en las teorías no en los valores, en los conceptos no en  los seres humanos, en abstracciones  en  lugar de preguntas, en la ideología y la eficiencia en lugar de la conciencia”[14]  cosa esta que no es ajena en la actualidad al proceso de  educación superior dominicano y específicamente a la Facultad de Ciencias, esta problemática es la   que da origen a esta investigación.
De manera que la autora asume que la Universidad Autónoma como institución pública de educación superior que da cabida a todas las clases sociales en su seno, donde tanto la población estudiantil como profesoral y personal administrativo, expresa cierta totalidad de la realidad social dominicana y es allí donde los unos y los otros adquieren y/o modifican rasgos de su personalidad que se reflejaran en su entorno socio-profesional al incorporarse al sistema productivo y en su accionar en la sociedad, la relevancia de contribuir al proceso de formación con la propuesta de un perfil ético para los egresados de la Facultad de Ciencias que como ya se ha mencionado anteriormente es la responsable de generar los recursos intelectuales en el área de lo científico-tecnológico.
Educación
Ética
Cultura
 


                                                                                     Proceso de formación                            

1.3 Concepción pedagógica integradora para contribuir a la formación del perfil ético de los estudiantes de las carreras de Ciencias.
Los problemas que surgen en la práctica de la ciencia y la tecnología plantean la necesidad de nuevos marcos valorativos mas próximos a situaciones específicas que se presentan en el uso de las tecnologías, de ahí el cuestionamiento de la ausencia y / o la forma en que las universidades enseñan los conceptos de ética, generalmente las asignaturas de ética son impartidas por filósofos, originando la idea en los estudiantes  que “…la ética es un campo extraño a las aplicaciones de la ciencias y las tecnologías”[15] . En la actualidad se  reconoce la necesidad de variar el enfoque al abordar los problemas éticos en el proceso de enseñanza y aprendizaje del aspecto de la ciencia y la tecnología. 
Cada individuo o grupo de individuo se guía por determinados valores, principios y normas establecidos por la sociedad que le toca vivir, por tanto la función moral de la sociedad esta referida a la acción del o los individuos y sus relaciones que contribuye a mantener y asegurar un determinado orden social, de la misma manera se podría decir que la función moral de la educación superior esta referida a la formación  de valores universales y  específicos para la conservación de la vida y la convivencia de cada pueblo y país.
¿Para qué sirve la educación?  Plantea Mayor Zaragoza parafraseando a  Simón Bolívar: “La educación es la clave de la felicidad y del progreso de los individuos y de los pueblos. La educación es el eje de la vida, de hecho, según muchos, es la vida misma. Miles de personas hoy pasan más de la mitad de la vida educándose o educando a otros. Pero para que la educación cumpla su promesa liberadora, tiene que estar centrada en valores de excelencia. Hay que educar para adquirir soberanía personal…”[16]
Filósofos, educadores, psicólogos han planteado diferentes conceptos de educación, entre ellos  Kant, Durkheim, Dewey, Piaget, todos señalan  al conjunto de actividades con el fin de socializar a los educandos, proponiéndoles los conocimientos desarrollados por sus culturas (y a menudo por otras culturas), sean de carácter moral, estético, científico, político, económicos.
Una concepción amplia acerca de la educación como un proceso de carácter social e histórico, vinculada con la propia actividad humana, sus resultados y el crecimiento personal del individuo, lo aporta el cubano José Martí, líder de las gestas independentistas del siglo XIX y a su vez un educador social con un fecundo ideario pedagógico, cuando nos dice:
“Al mundo nuevo corresponde la Universidad nueva.  A nuevas ciencias que todo lo invaden, reforman y minan nuevas cátedras. Es criminal el divorcio entre la educación que se recibe en una época, y la época.
Educar es depositar en cada hombre toda la obra humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente, hasta el día en que vive: es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote; es prepararlo para la vida”.[17]
Ante un futuro donde los cambios serán más rápidos que en el presente y que los estudiantes se enfrentan a grandes dilemas morales en el ejercicio profesional, es importante que la Universidad se adecue  a las necesidades de la sociedad de la que forma parte, para que sus  egresados sean adaptables, que sepan y puedan cambiar,  que sean capaces de aprender, de hacer, de ser  y convivir en cualquier situación, esto implica que la Universidad y especialmente el caso que es objeto de esta investigación  la Facultad de Ciencias brinde a los estudiantes de sus  distintas carreras una sólida formación científica - tecnológica, asociados  a un enfoque ético, axiológico y humanista relacionado con la ciencia – la  tecnología y la sociedad, de manera que el egresado de la Facultad  sea un individuo competente.
Tal como  plantea  SiliéGatón. “La educación universitaria debe perseguir la formación integral del estudiante de manera eficaz con procedimientos de valor pedagógico humanista y ético, con  propósitos de estimular mayores posibilidades de bienestar y progreso social acordes con nuestra realidad nacional y regional”; José Silié Gastón [18]continua diciendo “…es necesario admitir que en gran medida, la eficiencia y buena calidad profesional de los egresados universitarios dependen de la formación dada por los profesores, capaces de insertar en el proceso de enseñanza, el sentimiento de significación…”, esto se logra por medio de las acciones educativas durante el proceso de formación. 
La labor del profesor en el proceso de formación universitaria es trazar  las pautas conducentes  de manera explícita e implícita al desarrollo humano que lleven al estudiante a comprender el significado de una vida profesional virtuosa, que es el camino correcto de ascender peldaños en prestigio y eficiencia,  ”…no solo la inteligencia  hace valiosa las persona, sino la bizarría de conformar una vida superior, sobre la base de hechos tangibles de dignidad y decoro, desafiando y marginando  las bajas pasiones que degradan a toda persona humana”[19]
Como el proceso educativo es conducido por los profesores, es de  importancia capital de que estos se identifiquen con los enfoques pedagógicos en los que actúan, solo esta implicación garantiza el éxito del mismo; el proceso de enseñanza  comprende todas las acciones provenientes del docente o facilitador, para el desarrollo y conducción de los procesos de aprendizajes que se producen íntimamente ligados a la enseñanza, por lo que se  identifica como un proceso de carácter dual dependiente el uno del otro .

Este proceso está fundamentado y orientado por el enfoque pedagógico, por la dirección y organización del proceso,  por las funciones y acciones didácticas, por los métodos, medios, procedimientos y sistema de evaluación que se asuman en las clases acorde con este.

Aprendizaje

Enseñanza
Métodos

AccionesDidácticas

Dirección y Organización

Enfoque pedagógico


 











Dada la trascendencia que la formación moral tiene para todos y en particular para los profesionales egresados de las  carreras  de  la Facultad de Ciencias, constituye un reto la incorporación de una propuesta pedagógica de acciones educativas cimentadas en el  enfoque  ético axiológico  y humanista vinculado al enfoque Ciencia Tecnología y Sociedad ,mediante   de los planes de estudio, para propiciar en el  proceso educativo la aprehensión de  valores tales como el respeto a la vida, a la dignidad de la persona, al cuidado del medio ambiente, a la ética profesional, a la adecuada utilización de las tecnologías y a la correcta aplicación de los resultados de  investigaciones científicas.
Se hace necesario la formación integral de los estudiantes,  ya que el objetivo es contribuir a preparar los estudiantes de las carreras científico–tecnológico   como futuros profesionales de ciencia y tecnología para que desarrollen unido a sus conocimientos  los valores humanos, a partir del propio sistema de conocimientos de las disciplinas, en otras palabras, capacitarlos para saber ser, saber convivir  y saber hacer, que son metas de la UNESCO para la Educación del S. XXI,  metas estas  con las que el país se  comprometió.

El enfoque ético,  axiológico y humanista, según  la Dra.  Nancy Chacón, se comprende como: “con un contenido predominantemente filosófico y sociológico, aplicado a la Educación  como institución y como proceso, así como a la Pedagogía en su doble condición de ciencia y como un tipo de trabajo específico con los seres humanos, nos permite tener una visión más integradora,  en su relación con otras ciencias, en la comprensión de la personalidad para su educación”[20]. Enfoque que se asume en esta investigación,  conjuntamente con el componente ético presente en el enfoque Ciencia Tecnología y Sociedad, los que en su integración deben tenerse en cuenta en  el proceso de formación ética de los estudiantes de las carreras de Ciencias.

Según este enfoque el lugar que ocupa la ética en el proceso formativo radica en que la Ética, aporta al proceso de formación los conocimientos generales y específicos acerca de la moral, como un  complejo fenómeno social que forma parte importante de la vida espiritual, ideológica y cultural, del mundo interno de los individuos y de la sociedad, en este caso, del ambiente de las relaciones humanas y de trabajo de la Facultad de Ciencias y por ende en la UASD, en su funcionamiento orgánico, incluyendo  a la familia y a la comunidad. Así como la moral es una parte esencial del mundo interior, subjetivo, de los estudiantes, de sus relaciones, de su comunicación, del trato y de su comportamiento, los que como sujetos activos intervienen en el proceso educativo desde diferentes posiciones y roles, pero que confluyen en el contexto de la Facultad de Ciencias  y conforman una compleja y contradictoria red de relaciones interpersonales, individuales y colectivas. El profesor y su claustro,  la familia,  trabajadores de la escuela o la comunidad, entre otros.

 La Ética  en sus funciones  describe, fundamenta, prescribe y enseña, la moral y los valores, cumpliendo una importante función de regulación, crítica y valorativa con respecto a la moral socialmente establecida. Como  reflexión  sobre los comportamientos humanos,  es necesario que el comportamiento ético nazca de una convicción interior y no de imposición externa  por lo tanto  debe irse desarrollando la conciencia ética  durante el proceso de formación de  la carrera.

En lo axiológico, el enfoque  plantea que los valores pueden   enseñarse y aprenderse, a partir de las vivencias y  de la autodeterminación de cada persona y  están asociados a los restantes valores de las diferentes expresiones ideológico-cultural de las personas en consonancia con el contexto social, dentro de los cuales los valores morales son la base constitutiva de los sistemas y escalas de valores universales y personales, esto pueden ser los valores políticos, patrióticos, cívicos, jurídicos, estéticos, científicos, medioambientales, familiares, religiosos, entre otros, los que están íntimamente vinculados en un sistema objetivo en el plano social, así como en los valores instituidos (plano subjetivo, valores que responden a los intereses e ideología de la clase dominante); en la universidad como institución para la educación superior de los estudiantes, de los profesores, trabajadores de apoyo, la familia, etc. y en particular sus expresiones en las escalas de valores individuales (plano subjetivo, mundo interior de los individuos), las jerarquías y preferencias de unos u otros valores, del grupo de estudiantes o el conglomerado pedagógico.

El enfoque propicia además,  que los estudiantes  vivan los valores, que los asimilen personalmente y no inculcarles comportamientos normativos, preestablecidos o de manera metódica. El ser humano no nace como ente moral y axiológico, se hace  necesario formarlo, por eso, la finalidad del proceso educativo es mucho más que desarrollar la formación, es la unidad de lo instructivo y lo educativo, pues al hombre hay que comprenderlo en su estrecha unidad de lo racional y lo emocional. De ahí también el valor de educar de acuerdo con los patrones de personalidades deseables para cada sociedad.[21]
En cuanto a lo humanista el enfoque plantea lo siguiente:
El humanismo como concepción filosófica e ideológica sobre el ser humano, es el plano más integrador de la concepción ética y axiológica que se asume en la investigación con un carácter dialéctico, en la que se concibe el conocimiento de la moral y de los valores como configuraciones propias  y dinámicas de las personas como un todo único, orgánico e irrepetible y de la sociedad en su conjunto. La moral y los valores acompañan al ser humano en toda su vida y son un objeto especial de atención ya sea en el proceso de formación inicial o  permanente en las personas.[22]

Estrechamente relacionado a los componentes del enfoque Ético, Axiológico y Humanista esta el enfoque Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS), el cual contempla la formación de una  ciudadanía con una visión más apropiada  del papel social que tiene  la ciencia y la tecnología, lo que  implica, una revisión y adecuación  del sistema educativo para lograr  desarrollar en los estudiantes la motivación y capacidades que les permitan participar responsable y críticamente en las decisiones que orientan el desarrollo de la ciencia y la tecnología en el país.

Entre las propuestas educativas que aporta el enfoque  Ciencia Tecnología y Sociedad para la enseñanza de las ciencias  y la tecnología se destacan las siguientes para enfatizar su relación con el enfoque ético, axiológico, y humanista:

·         El papel humanístico y cultural de la ciencia y la tecnología.
  • Los planteamientos  de la sociedad civil para tomar decisiones responsables en asuntos públicos relacionados con la  ciencia y la tecnología, reconociendo también que la decisión que se  toma se basa en valores personales, sociales y culturales.
  • El uso de la ciencia y la tecnología para propósitos sociales específicos y la   acción cívica.
  • La consideración de la ética y los valores de la ciencia y la tecnología.
  • El papel del pensamiento crítico en la ciencia y la tecnología.
  • La inclusión de la dimensión social de la ciencia y la tecnología en la     enseñanza de las ciencias.
  • La presencia de la tecnología en la enseñanza de las ciencias como elemento capaz de facilitar la conexión con el mundo real y una mejor comprensión de la naturaleza de la ciencia y la tecno ciencia contemporánea.
  • La relevancia de los contenidos curriculares para la vida personal y social de las de los estudiantes para resolver algunos problemas cotidianos relacionados con la ciencia y la tecnología: salud, higiene, nutrición, consumo, medio ambiente y desarrollo sostenible.
  • La identificación de cuestiones claves relacionadas con la ciencia y la tecnología, la familiaridad con procedimientos de acceso a información  Científica y tecnológica relevante, su interpretación, análisis, evaluación,   comunicación y utilización.

Para el diseño de una propuesta pedagógica de acciones educativas que contribuya a la formación del perfil ético de los estudiantes de las carreras de ciencias, es necesario tener en cuenta  la esencia del contenido que aportan los enfoques ético axiológico y humanista vinculado al enfoque Ciencia Tecnología y Sociedad, su lugar y papel en este complejo proceso formativo.

La enseñanza de las ciencias con la  incorporación explícita de las relaciones mutuas entre la ciencia, la tecnología y la sociedad,  constituye un campo multidisciplinar centrado en los aspectos sociales de la ciencia y la tecnología, tanto en lo que concierne a sus condiciones sociales como en lo que atañe a sus consecuencias sociales, políticas, económicas, éticas y ambientales  de ahí que en el siglo XXI, la educación científica y tecnológica cobra fuerza el enfoque Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS)  .

La educación superior como un sistema integrado  crea los medios para difundir los conocimientos de carácter científico y procedimientos  técnicos que transfieren principalmente las potencialidades y los valores en el proceso global para el desarrollo, por lo tanto se convierte en un centro de actividad intelectual, es allí donde debe  sistematizarse  el aprendizaje de la ciencia y las tecnologías con la finalidad de facilitar el progreso humano, ya que cubre una parte importante de la estructura del bien específico de la sociedad, donde se dejará sentir el efecto e influencia de su misión formadora de conciencias y debe ser además  ámbito vivencial de valor científico tecnológico, representar una parte importante en la conservación de la vida espiritual y material. 
La enseñanza de las ciencias en la República Dominicana habitualmente se realiza como la  transmisión de los resultados de la investigación científica propia de cada disciplina, (leyes, teoremas, hechos empíricos...) concibiéndose como algo al margen de los diversos problemas sociales, al considerarse que los contenidos o los conocimientos científicos son para aplicaciones a los procesos productivos, la tecnología ha ocupado tradicionalmente un lugar secundario en los currículos, o se ha relegado a la formación profesional específica y el componente formativo en cuanto a la ética y los valores es el gran ausente.
Una enseñanza basada solo en la transmisión contextualizada a las teorías y los hechos de cada ciencia y en la consideración de la tecnología como ciencia aplicada no propicia la formación  vocacional y profesional humanizada  para los futuros profesionales y científicos, no propicia además la formación que necesitan los estudiantes para poder participar en las cuestiones  de impacto en la sociedad, con eficiencia, responsabilidad y compromiso social.
Sin embargo la consideración de la ciencia, la tecnología y la sociedad como elementos en continua interacción, y facilita la aproximación de los estudiantes a los temas tecno científicos, favorece el desarrollo de actitudes de interés hacia esos temas y crea las condiciones para la aparición de inquietudes por profundizar en ellos que serán la base de vocaciones científicas para el futuro.
Al contextualizar la enseñanza de la ciencia y la tecnología en el marco de los problemas socialmente relevantes26, los enfoques ético, axiológico y humanista y  Ciencia Tecnología y Sociedad, en la  educación superior, estimulan los componentes motivacionales que hacen posible el acercamiento de los estudiantes a los contenidos tecno-científicos, además una nueva aplicación de la enseñanza, más acorde con su propia naturaleza. Aislar la ciencia y la tecnología del contexto social es, una falsificación de la propia realidad y resulta una incongruencia en el proceso pedagógico.
La concepción de una propuesta pedagógica de un sistema de  acciones educativas que contribuya a la formación del perfil ético de los estudiantes de las carreras de ciencias, teniendo en cuenta el enfoque ético axiológico y humanista relacionado con el enfoque Ciencia, Tecnología y Sociedad, aporta una visión integradora que propicia la formación de  un profesional portador de potencialidades infinitas para transformar el medio con el que interactúa y transformarse a sí mismo, por medio de su actividad, en particular el trabajo honesto y honrado, lo que implica conocimientos tanto teóricos como prácticos, buenos sentimientos, independencia, creatividad y mucho optimismo en las fuerzas humanas para crecer y ser cada día y en cada momento histórico de su vidas mejor persona. Lo que redundara en una mejor sociedad con mejores profesionales.
Según Max Weber, la profesión  es la actividad especializada de una persona con la que se gana habitualmente el sustento, en un mundo donde la fuente principal de ingresos de una gran parte de la población es el trabajo,  “Es la actividad especializada y permanente de un hombre que normalmente constituye para el una fuente de ingreso y por tanto un fundamento económico seguro de su existencia”[23], sin embargo la profesión es algo más que un instrumento individual  para  conseguir el  dinero con que mantenerse, porque la actividad profesional en sí misma cobra sentido al perseguir unas determinadas metas por ejemplo   la salud, gestión del conocimiento entre otros.

La profesión no es una actividad individual sino que es ejercida por un grupo de personas (colegas), que con menos o más conciencia de ello forman una comunidad al compartir o perseguir las mismas metas, utilizan las mismas categorías, y utilizan métodos   comunes y asumen el mismo ethos. Las personas tienen un carácter y las profesiones también, el conjunto de profesionales personifica de algún modo el ethos de la profesión en particular. El ingreso a una actividad y en una comunidad  profesional dota al profesional de una identidad particular generando un sentido de pertenencia, por lo que “…la profesión es una actividad social y moral ya que proporciona un bien especifico a la sociedad, además crea identidad y comunidad  con capacidad de generar redes sociales para potenciar sus metas”.[24]

Las primeras profesiones que se registran históricamente son las de sacerdotes, médicos y los juristas, cada una de ellas proporciona a la humanidad un bien indispensable para la vida personal y social, por eso los que ejercen estas profesiones tienen que seguir un proceso de aprendizaje particular y pronunciar un juramento por el que se comprometen a obedecer sus reglas e intentar proporcionar el bien mas allá de su propio interés, estas misma consideraciones se aplican a las demás profesiones.

La ética profesional, como la teoría  de la moral profesional surge en la sociedad antigua con pensadores como Hipócrates, Aristóteles, entre otros, ante el perfeccionamiento de las relaciones sociales de su época, el desarrollo de la división del trabajo, la aparición de las profesiones. La ética Profesional no puede concebirse  como una expresión espontánea individual en el desempeño de su función profesional, sino como una derivación del desarrollo educativo que consolida el comportamiento de los profesionales de las distintas áreas del saber.

Los códigos morales son  normas y principios que regulan el comportamiento en áreas esenciales de la vida, se caracterizan por su contenido, normativo, clasista, y  educativo. Todo  código moral tiene doble perspectiva, por un lado personifica las normas de conductas  que representan logros históricos de la sociedad y por otro lado el conjunto de requerimientos que la sociedad no se encuentra aun en posibilidades de poner en práctica, en consecuencia un código de ética es resultado de la actividad humana y forma parte del proceso histórico-moral. Los códigos de ética se distinguen de los códigos jurídicos, porque en los primeros la co-actividad es interna y nunca externa lo que implica el desarrollo de la autonomía (intencionalidad, comprensión, ausencia de coerción), lo que le permite al individuo actuar de manera consciente,  independientemente de controles externos y sino según propia elección.

En la actualidad laboral – profesional existen determinadas relaciones morales entre la que están las relaciones propias con el trabajo y con los que participan en el proceso laboral, además de las relaciones que surgen en el ámbito en que interactúan los intereses de grupos profesionales con otros y la sociedad en general;  todas estas relaciones constituyen la moral de la profesión, que refleja el grado de moralidad y la  medida en que los conceptos morales de los miembros de determinado grupo profesional se corresponden con los juicios y las valoraciones de una sociedad  o institución en especifico.


La tarea más ardua que enfrentan hoy los núcleos profesionales no es la elaboración de un código de ética, sino más bien el nivel de implicación personal y de aceptación de la mayoría  de los profesionales para respetarlo, otro problema es la comprobación del grado de sensibilización y concientización con respecto a la necesidad de regirse por normas morales en el desempeño de las funciones profesionales.



[1]HannaArendt .La tecnología como desarrollo biológico de la humanidad. htp// www.valencia .edu.2004/p26.
[2] Ibídem
[3] Citado por Nancy Chacón en  Ética y Educación, enfoque ético axiológico y humanista, 2002.
[4] Rodríguez-Arana Muñoz, La ética y el hombre. Papeles de Ética, Economía y Dirección No. 4, 1999.
[5] Arana Ercilla Marta: Una aproximación a la responsabilidad social en la formación del trabajador.  Revista digital, Universidad Colegio Mayor, Colombia, pp.211, 234.
[6] Ibídem..
[7]Ladriere Jean, 1978:79, citado por Celso Vargas en Ética y tecnología, Editora LUR, Costa Rica, 2005 pp. 10-12.
[8] Ibídem.
[9]Rebellato José Luis,  La encrucijada de la ética. Citado en la Revolución Ética.Peripecias Nº 92 - 16 de abril de 2008.
[10] Carrasco Monteagudo Inmaculada, 2005: Ética y economía, publicado en el ICE, Revista de Economía No. 823, pág. 04. Barcelona, España. 
[11] Véase: Colectivo de autores, Internet, en pagina web http//educaciónmulticultural. pp. 10, 11.
[12]Ladriere Jean, 1978,89, citado por Celso Vargas en Ética y tecnología, pp. 10, 12.
[13] Díaz de Cossio1978, Sobre la educación y la cultura, Editorial Trillas, México..
[14]WieselEllie 2007, citado por David Orr¿Qué es la Educación?  Revista Educación Ciudadana,  año 2. RD.
[15] Vargas Celso (2005): Ética, tecnología  y  desarrollo humano. Editorial  Libro Universitario. pp. 21, 23.
[16] Mayor Zaragoza Federico, Científico y ex Director General de la UNESCO, Artículo “El Mayor acontecimiento del siglo XX”, publicado por la Revista UNESCO, Madrid, p. 04. 
[17] Martí José, Obras Completas, 1983, p. 281.
[18]SiliéGatón José(2003): Ética de la enseñanza universitaria”, Editora Universitaria,.
[19] Ibídem
[20]Chacón Arteaga Nancy (2010):Dimensión ética y axiológica de la educación cubana. Editorial Pueblo y Educación, La Habana, Cuba.

[21] López Bombino Luis R (2010): Hacia una ética de la ciencia, Editorial Félix Varela,. La Habana, Cuba.
[22] Chacón Arteaga Nancy (2010): Dimensión ética y axiológica de la educación cubana. Editorial Pueblo y Educación,  La Habana, Cuba.
[23]Weber Max (1998)”La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo. Edición Jorge Navarro, Madrid, colección Fundamentos no 135 .p153-
[24] Ibídem.