Desarrollo
de la ética en el sistema de los conocimientos del mundo actual.
El término ética se deriva del
vocablo griego ethos, que significa morada o lugar. En la actualidad, la ética
se define como la disciplina filosófica que estudia el comportamiento moral del
hombre en sociedad. Es, por tanto, una rama de la filosofía, cuyo objeto de
estudio es la moral, la cual es inherente al hombre como ser social. A partir
de esta relación entre la ciencia y su contenido se comprende que la ética es
la teoría de la moral, la que puede definirse como un sistema de opiniones,
representaciones, normas y valoraciones sobre la regulación de la conducta de
los individuos calificándolos en bueno o malo, correcto o incorrecto, entre
otros criterios valorativos, la dificultad surge cuando se trata de hacer
explícito qué cosas calificar de buenas y qué de malas.
El término moral procede
del latín que significa costumbre,
hábito, se hace evidente la relación entre moral y ética, las acciones, los
hábitos y el carácter determinan la personalidad, lo que condiciona las
acciones concretas del individuo, de ahí que aquellos que tienen el hábito o
costumbre de actuar de una determinada manera formará una personalidad o
carácter acorde con su manera de actuar.
Aunque ética y moral tienen
significados distintos en el lenguaje filosófico, en algunos casos se suele
usar como sinónimo, sin embargo, al hablar de moral se refiere propiamente al
código de normas y valores que rigen las acciones del individuo. Por su parte,
la ética viene a ser la filosofía de la moral y su objeto de estudio son los
códigos o normas morales, lo que le da su validez, fundamentación y legitimidad.
La condición del pensamiento
crítico, reflexivo sobre las propias acciones que tiene el ser humano genera en
el ser humano la necesidad de crear reglas, normas, códigos para mantener la
interrelación entre los individuos en el orden social de la comunidad a la que
pertenece y que hoy se puede hablar de
comunidad global.
La capacidad de reflexionar
críticamente sobre los actos produce a su vez la capacidad de elección, originando la más de las veces
los llamados dilemas, por lo que se hace necesario un razonamiento ético para
enfrentar los dilemas morales.
La ética y la moral como
elementos reguladores de la conducta humana son
hoy día motivo de investigaciones
en los diferentes niveles educativos y campos disciplinares; partiendo de
la premisa que la ética entendida en su más amplia acepción
es la disciplina encargada de estudiar
la valoración moral de los actos humanos, o el modo de explicar las condiciones
de una convivencia justa, como instrumento de orientación de los seres humanos
para preservar la sociedad.
Con la organización social del
hombre, al producir las primeras herramientas surgió lo que se ha llamado la
civilización humana y surge con ella las raíces de las concepciones
espirituales y la conceptualización de los valores y su importancia en la vida
en sociedad, la formación en valores, el ethos como regla externa y universal y
las normas como comportamiento consensuado originaron la dinámica entre la
ética y la moral.
Ética
Moral
Los valores éticos y morales más generales o universales
permanecen constante en el tiempo, la interpretación y jerarquía cambia
históricamente de acuerdo a las
necesidades e intereses que surgen en las sociedades. En la llamada sociedad del
conocimiento y de la información, los valores éticos y morales son a tonos con
las necesidades e intereses humanos, políticos, económicos de la época fuertemente influenciados por los avances de
la tecnología.
HannaArendt[1] plantea su punto de vista de cómo la
tecnología ha cambiado el entorno de la acción humana con el lanzamiento de un
satélite artificial “en 1957 se lanzó al
espacio un objeto fabricado por el hombre y durante varias semanas circundó la
tierra con las misma leyes de gravitación que hacen girar y mantienen
movimiento a los cuerpos celeste, al sol...” ,lo que sorprende sostiene, “…lo
que sorprende es que la reacción frente al hecho que mostraba la capacidad de
la ciencia y la tecnología , no fuera de orgullo o de temor sino del deseo
cumplido”.
Escapar a la condición humana,
ir más allá de los límites fijados, son deseos de los seres humanos antes que
puedan ser realizados y/o alcanzados como el caso de la bomba atómica. El
desarrollo de la ciencia, la tecnología, la técnica tiene gran repercusión
política social y económica en la vida del planeta, no puede olvidarse el gran
impacto y dilema moral que produjo la formulación, posterior a la fabricación y
aplicación de la bomba nuclear.
Establecer líneas divisorias
entre lo que es capaz de hacer o fabricar y lo que es capaz de pensar, ha
evidenciado un problema para los seres humanos, que puede terminar siendo
esclavo de sus propios artificios, a este temor se une el temor de tener la
capacidad de destrucción de toda la vida en
el planeta y simultáneamente tener la capacidad “de crear vida” a lo
que HannaArendt[2]
expresa su constatación sobre .que la ciencia y la técnica convierte al hombre
en criaturas irreflexivas, opinión esta
que la autora comparte.
“...Es incuestionable el
alcance que el conocimiento ético ha adquirido desde la segunda mitad del Siglo
XX, lo que ha estado en correspondencia con la agudización de las
contradicciones que ha generado del desarrollo desigual de los países,
consustancial al sistema capitalista de producción y el impacto que ha tenido
en los problemas globales contemporáneos que afectan a la humanidad y el
planeta.
En este contexto ha existido un
acelerado desarrollo de la ciencia, la técnica y la tecnología, lo que ha
puesto cada vez más en evidencia, la máxima del pensamiento positivista
predominante en la modernidad, en cuanto a la exclusión de lo valorativo y la ideología
como parte del conocimiento científico y de su papel en la historia del
desarrollo de la ciencia entendida como una fuerza social, por ser objetos no
tangibles, inexactos e in verificables en
la realidad empírica.
Sin embargo, de una forma paradójica,
la realidad de los acontecimientos en la vida práctica y los propios
científicos - muchos de los cuales han abrazado esta Filosofía cientificista-
en su propio quehacer y resultados científicos, han puesto de manifiesto cómo
el componente axiológico e ideológico, es inseparable de la actividad humana
cualquiera que sea el escenario de su acción.
Un ejemplo que ilustra esta
afirmación lo encontramos en las reflexiones de Albert Einstein, relevante
físico alemán, creador de la teoría de la relatividad en 1916, con lo cual
revolucionó las representaciones del espacio, el tiempo y el movimiento, la luz
y la gravitación y a quienes muchos le achacaron la invención de la bomba atómica.
En el mensaje de Einstein al 43
congreso de la
Sociedad Italiana para el progreso de las ciencias en 1950,
publicado con el título de “La responsabilidad moral del científico” en una
revista Correo de La UNESCO
expresó:
“Vivimos en una época en que la
inseguridad exterior e interior es tan grande y los objetivos firmes son tan
raros que la mera confesión de nuestras convicciones puede ser de importancia,
aún cuando esas convicciones, como todos los juicios de valor, no puedan ser
justificados por la lógica… ¿debemos considerar la búsqueda de la verdad… como
un objetivo absoluto de nuestro trabajo o debe nuestra búsqueda de la verdad
estar subordinada a otros objetivos…? … a mi juicio, el esfuerzo por conseguir
una mayor percepción y ampliar nuestros conocimientos es uno de esos objetivos
absolutos sin los cuales ningún ser pensante puede adoptar una actitud
consciente y positiva ante la existencia.”[3]
La situación mundial
actual, hace imposible pensar en imponer un reto ético
distinto a la construcción de un hombre
cada vez más humano, más racional, más comunicativo, más afectivo, más respetuoso con la realidad (sin
el concurso, en esa lucha, del pensamiento avanzado del primer mundo. “Ser más,
crecer, no significa rechazar o arrasar los valores que tenemos, sino que
significa filtrarlos, purgarlos y reconocer nuestra insuficiente comprensión de
lo que es en toda su extensión el ser humano, su dignidad y su libertad”[4]
El conocimiento científico y
tecnológico ha producido aplicaciones que han sido y son de
gran beneficio para la humanidad. Sin embargo, estos beneficios no están
distribuidos equitativamente lo que ha
ampliado la brecha entre los países
industrializados y los países en vía de desarrollo. Además, la aplicación de
los avances científicos y tecnológicos en ocasiones ha sido la causa del
deterioro del medio ambiente y la fuente de desequilibrio y exclusión social.
Un uso responsable de la
ciencia y la tecnología puede revertir estas tendencias;”se requiere de un
esfuerzo conjunto genuino entre aquellos que poseen la mayor capacidad en
ciencia y tecnología y aquellos que enfrentan los problemas de la pobreza y la
exclusión social”.[5]
“...El mundo en el que estamos viviendo no es
el mismo que conocimos hace unas décadas atrás porque se evidencia un cambio
acelerado a partir de los nuevos desarrollos digitales. Es fundamental que los
gobiernos estén más atentos a este proceso y a poner atención a la «inclusión
digital» de las personas porque la globalización está haciendo que los procesos
de transformación social y cultural sean más rápidos, y aumente, bajo mi punto
de vista, la exclusión social a partir de la tecnología”.[6]
De las consideraciones
anteriores de estos autores se desprende la necesidad de formar hombres y
mujeres en el campo de lo científico-tecnológico comprometidos con la
conservación de la vida, la equidad y la solidaridad en el ejercicio
profesional.
La globalización ha tenido su
impacto en los distintos niveles del quehacer humano. Hay un cambio fuerte de
todo lo que se consideraba como «estable». La estabilidad social, política y
económica responde al modelo de la modernidad, pero actualmente se esta viviendo una «inestabilidad» e
«incertidumbre» que es evidente y de esta realidad la universidad (UASD) como parte rectora del sistema educativo superior
nacional y en calidad de ser la única universidad Estatal no
puede ni debe abstraerse del contexto social nacional ni global.
Hay cambios radicales, que
están afectando todas las estructuras, y la forma de vivir, por ejemplo, esto
se ve bastante en el tema del «empleo» donde se evidencia cada vez más la
precariedad e inestabilidad laboral “…se cierran y se abren empresas, despidos
y contrataciones parciales de trabajadores, entre otros. Ya no existe más una
estabilidad de vida, la incertidumbre se adueña de nuestras formas de vida, no
se puede sobrevivir ya con una única
profesión a lo largo de toda una vida. Hay
que aprender a vivir con esta incertidumbre y para ello es necesario
estar más estructurados internamente para hacer frente a estos nuevos procesos,
reconocer competencias, conocer bien las cualidades y debilidades para poder
insertarse bien en este nuevo contexto”.[7]
Con la globalización no sólo tecnológica sino
social, se requiere más que nunca, de una ética social: aprender a respetar al
«otro», y saber que este «otro» es diferente, que existen otras culturas, otras
maneras de pensar, y aprender a convivir con esas diferencias. De ahí la trascendencia que la formación moral tiene
para todos y en particular para los profesionales egresados de carreras de carácter científico-tecnológico por lo
que para la Facultad de Ciencias,
constituye un reto la formación de los
estudiantes desde un enfoque axiológico y humanista, vinculado al enfoque ciencia tecnología y
sociedad para construir una ética científica tecnológica y social mediante sus
los planes de estudio, por ser estas
carreras portadoras del desarrollo científico –tecnológico para propiciar en el
proceso educativo la aprehensión de
valores tales como el respeto a la vida, a la dignidad de la persona, al
cuidado del medio ambiente, a la ética profesional, a la adecuada utilización
de las tecnologías y a la correcta aplicación de los resultados de las
investigaciones científicas y con la incorporación de un perfil ético de egreso para la Facultad de Ciencias.
1.2 La cultura, la ética y la educación.
Se ha visualizado
la relación entre ética y cultura como dos partes íntimamente vinculadas entre sí del sistema cultural existente. Es importante
expresar algunas consideraciones del término cultura, el cual es utilizado en varias acepciones entre
algunos de sus usos se refiere al grado de educación mostrado o exhibido por
la persona “hombre/mujer de gran
cultura”, también para referirse a formas de expresión del arte, la literatura
como expresión artística en general, lo que remite a las disciplinas “…que
permiten a un individuo en una sociedad determinada alcanzar cierto desarrollo
de su sensibilidad del sentido critico, de sus facultades cognitivas, y
capacidades creativas”[8] .
Cultura (del Lat. cultūra) es el
conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo
artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, otros.[9]
José Luis
Rebellato, en su libro "La
Encrucijada de la Ética", nos dice: "La cultura es
un concepto complejo de no fácil definición. En forma aproximativa se puede
decir que la cultura se encuentra en torno a relaciones sociales y redes
comunicativas. Supone la conjunción de distintos elementos que conforman una
visión del mundo, del entorno y de lo demás. Resulta inseparable del
reconocimiento o la negación de las propias potencialidades. Es una matriz
generadora de comportamientos, actitudes, valores, códigos de lenguaje,
hábitos."11
Por
otra parte según plantea Inmaculada Carrasco Monteagudo puede
decirse que “la cultura es el conjunto de actitudes, creencias, valores,
costumbres, símbolos y comportamientos que comparte una sociedad (aunque puedan
variar en intensidad entre individuos
dentro del grupo social), distinguiéndola de otros grupos humanos e
instituciones durante un período de tiempo, Dado que la cultura hace
referencia al conjunto de modos de vida y de comportamientos humanos, estará
estrechamente ligada con la moral, que es lo que ordena la conducta de los
individuos. Aparte, la cultura se verá determinada por las circunstancias
históricas, así como también puede serlo (pero no necesariamente) por una
cierta identificación nacional. [10].
Por otro lado Émile Durkheim planteaba que la sociedad está compuesta por entidades que tienen una
función específica, integradas en un sistema análogo al de los seres vivos,
donde cada órgano está especializado en el cumplimiento de una función vital.
Del mismo modo en que los órganos de un cuerpo son susceptibles a la
enfermedad, las instituciones y costumbres, las creencias y las relaciones
sociales también pueden caer en un estado de anomia, en este sentido la Universidad Autónoma de Santo
Domingo como institución generadora de comportamientos éticos, profesionales
críticos y comprometidos socialmente, deberá
establecer con claridad el proceder
ético esperado en los estudiantes
y los egresados de la Facultad de
Ciencias a través del proceso de formación .
Carlos Marx en el análisis de las cuestiones
culturales, específicamente en su relación con el resto de la estructura
social, en su propuesta teórica plantea que, el dominio de lo cultural
(constituido sobre todo por la ideología como manifestación de las formas generales de la conciencia social) es
un reflejo de las relaciones sociales de producción, esto es según la
organización que adoptan los hombres frente a la actividad económica. La gran
aportación del marxismo en el análisis de la cultura es que ésta es entendida
como el producto de las relaciones de producción, así mismo, la considera como
uno de los medios por los cuales se reproducen las relaciones sociales de
producción, por lo que desde este ángulo la cultura, al igual que las
sociedades en las que se manifiesta tiene un carácter clasista.
Como puede apreciarse en la comprensión de la cultura en su más amplio
sentido, de acuerdo con los autores anteriores, ésta expresa el conjunto de
valores materiales y espirituales creados en el desarrollo histórico de la
actividad humanidad en una sociedad
concreta, que distingue a las épocas, por lo que en general la cultural integra dos planos el material y el
espiritual.
Siendo la
Universidad Autónoma la principal institución generadora de
recursos humano en el orden científico tecnológico que se incorporan al mercado
de producción nacional, no esta al margen de la realidad social y económica del
país y tiene el deber de formar recursos intelectuales íntegros tanto en el
plano material como espiritual.
Visto de manera general la cultura como una actividad humana en la sociedad incluye los valores,
ideas, actitudes y símbolos, conocimientos, las
instituciones que dan forma al
comportamiento humano y son transmitidos desde una generación a la siguiente,
por ello se asume para la presente investigación utilizar el término cultura
para referirnos también al conjunto de instituciones consideradas en su aspecto
funcional y normativo donde se expresa cierta totalidad de lo social y que
representa para los individuos que pertenecen a esa totalidad el referente
obligatorio que forma su personalidad, prescribe sus posibilidades y de alguna
manera traza de antemano el esquema de vida en que podrá insertarse su existencia
concreta por el que podrá alcanzar su forma efectiva[11] ya
que es este punto de vista de la cultura es aplicable a las instituciones de
educación y muy especialmente a las
instituciones de la educación superior como la UASD.
En la sociedad son componentes fundamentales de la cultura las
instituciones y los aspectos normativos
(los valores) en una relación compleja y dinámica, es importante señalar la
posición que privilegia lo normativo sobre lo institucional o sea que lo social sea entendido a partir de lo
normativo de tal manera que la ética garantice junto con los demás subsistemas
el funcionamiento de la institución (universidad), proporcionándole aspectos
funcionales y normativos dándole continuidad como un todo contribuyendo a que
sus miembros profesores, estudiantes, empleados
construyan un sentido de arraigo o identidad dentro de esa cultura, para
proyectar al futuro, lo que se considera deseable o lo que debe ser.
La visión normativa al futuro
resulta fundamental, pues proporciona a la institución en este caso a la Facultad de Ciencias,
criterios claros para evaluar
comportamientos, comparar, seleccionar cursos de acción, establecer lo correcto
o lo incorrecto según los resultados que se obtengan.
La cultura proporciona a las
instituciones, grupos sociales, otros, entre otras cosas:
·
La cohesión del grupo, de
la comunidad, de un país, de una institución.
·
El control o registro de
amenazas al sistema, lo regula y mantiene el
ideal de lo que debe ser.
Donde la ética se pone de
manifiesto en cada uno de estos aspectos haciendo énfasis en el ideal del grupo
de individuo, esto es como se elabora y expresa el deber ser y proporciona las
pautas sobre lo que debe hacer, pero siempre deberá estar referida o
relacionada con la realidad de la sociedad en cuestión.
Visto así lo que la ética
distingue y comparte con otros elementos de la cultura se manifiesta en la
totalidad al referirse a las aspiraciones de la sociedad en general, a un
grupo, a una institución, las inquietudes y preocupaciones que enfrente
continuamente esta sociedad, grupo o institución social por factores internos y externos, de manera
que el debe ser va estar en relación de la cultura en cuestión; sin embargo, hay que considerar
ciertos valores de carácter universal que son atinentes a la sobrevivencia de
cualquier tipo de sociedad, grupo social, y /o institución.
De manera
que la cultura y la ética sustentan los
procesos al interior de la producción humana de la cultura según sus intereses,
a la personalidad de cada individuo, la forma en la que éste se relaciona con
los demás e interacciona con el medio físico. Por tanto, la cultura que subyace
a un grupo social explicará en parte su organización económica y social, su
estilo de vida, el estado de las artes o de la tecnología, sus creencias
religiosas y las relaciones de la sociedad con el medio ambiente. Asimismo, la sociedad se dota de
instituciones para su funcionamiento diario, que son el reflejo de la cultura
dominante y más concretamente de la moral sobre la que se apoya.
La ética
kantiana (normativa), propone la razón como norma de vida, y la eliminación de
lo irracional que pueda haber en el comportamiento humano. La razón dicta
normas, y el comportamiento ético es el que cumple con las normas; lo ético se
circunscribe así al deber ser (marcado
por la ley) en vez de al ser[12]. Todos los productos de las culturas tienen, como es
sabido un componente ético.
La educación
es un proceso intencional, individual y social de creación y recreación de
conocimientos y habilidadades, “… que le
sirve al hombre para aprender y convivir”[13],
como proceso la educación esta en continuo cambio, La educación en si misma no
es garantía de decencia, prudencia, o
sabiduría, el valor de la educación es determinado según los valores morales y
la supervivencia de la humanidad, “…generalmente las instituciones educativas
hacen énfasis en las teorías no en los valores, en los conceptos no en los seres humanos, en abstracciones en
lugar de preguntas, en la ideología y la eficiencia en lugar de la
conciencia”[14] cosa esta que no es ajena en la actualidad al
proceso de educación superior dominicano
y específicamente a la Facultad de Ciencias, esta problemática es la que da origen a esta investigación.
De manera
que la autora asume que la Universidad Autónoma como institución pública de
educación superior que da cabida a todas las clases sociales en su seno, donde
tanto la población estudiantil como profesoral y personal administrativo,
expresa cierta totalidad de la realidad social dominicana y es allí donde los
unos y los otros adquieren y/o modifican rasgos de su personalidad que se
reflejaran en su entorno socio-profesional al incorporarse al sistema
productivo y en su accionar en la sociedad, la relevancia de contribuir al
proceso de formación con la propuesta de un perfil ético para los egresados de
la Facultad de Ciencias que como ya se ha mencionado anteriormente es la
responsable de generar los recursos intelectuales en el área de lo
científico-tecnológico.
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Educación
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Ética
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Cultura
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Proceso de formación
1.3
Concepción pedagógica integradora para contribuir a la formación del perfil
ético de los estudiantes de las carreras de Ciencias.
Los
problemas que surgen en la práctica de la ciencia y la tecnología plantean la
necesidad de nuevos marcos valorativos mas próximos a situaciones específicas
que se presentan en el uso de las tecnologías, de ahí el cuestionamiento de la
ausencia y / o la forma en que las universidades enseñan los conceptos de
ética, generalmente las asignaturas de ética son impartidas por filósofos,
originando la idea en los estudiantes
que “…la ética es un campo extraño a las aplicaciones de la ciencias y
las tecnologías”[15] . En
la actualidad se reconoce la necesidad
de variar el enfoque al abordar los problemas éticos en el proceso de enseñanza
y aprendizaje del aspecto de la ciencia y la tecnología.
Cada
individuo o grupo de individuo se guía por determinados valores, principios y
normas establecidos por la sociedad que le toca vivir, por tanto la función
moral de la sociedad esta referida a la acción del o los individuos y sus
relaciones que contribuye a mantener y asegurar un determinado orden social, de
la misma manera se podría decir que la función moral de la educación superior
esta referida a la formación de valores
universales y específicos para la
conservación de la vida y la convivencia de cada pueblo y país.
¿Para qué
sirve la educación? Plantea Mayor Zaragoza
parafraseando a Simón Bolívar: “La
educación es la clave de la felicidad y del progreso de los individuos y de los
pueblos. La educación es el eje de la vida, de hecho, según muchos, es la vida
misma. Miles de personas hoy pasan más de la mitad de la vida educándose o
educando a otros. Pero para que la educación cumpla su promesa liberadora,
tiene que estar centrada en valores de excelencia. Hay que educar para adquirir
soberanía personal…”[16]
Filósofos,
educadores, psicólogos han planteado diferentes conceptos de educación, entre
ellos Kant, Durkheim, Dewey, Piaget,
todos señalan al conjunto de actividades
con el fin de socializar a los educandos, proponiéndoles los conocimientos
desarrollados por sus culturas (y a menudo por otras culturas), sean de carácter
moral, estético, científico, político, económicos.
Una
concepción amplia acerca de la educación como un proceso de carácter social e
histórico, vinculada con la propia actividad humana, sus resultados y el
crecimiento personal del individuo, lo aporta el cubano José Martí, líder de
las gestas independentistas del siglo XIX y a su vez un educador social con un
fecundo ideario pedagógico, cuando nos dice:
“Al mundo nuevo corresponde la Universidad
nueva. A nuevas ciencias que todo lo
invaden, reforman y minan nuevas cátedras. Es criminal el divorcio entre la
educación que se recibe en una época, y la época.
“Educar es depositar en cada hombre toda la obra
humana que le ha antecedido: es hacer a cada hombre resumen del mundo viviente,
hasta el día en que vive: es ponerlo a nivel de su tiempo, para que flote sobre
él, y no dejarlo debajo de su tiempo, con lo que no podrá salir a flote; es
prepararlo para la vida”.[17]
Ante un
futuro donde los cambios serán más rápidos que en el presente y que los
estudiantes se enfrentan a grandes dilemas morales en el ejercicio profesional,
es importante que la
Universidad se adecue
a las necesidades de la sociedad de la que forma parte, para que
sus egresados sean adaptables, que sepan
y puedan cambiar, que sean capaces de
aprender, de hacer, de ser y convivir en
cualquier situación, esto implica que la Universidad y especialmente el caso que es objeto
de esta investigación la Facultad de Ciencias
brinde a los estudiantes de sus
distintas carreras una sólida formación científica - tecnológica,
asociados a un enfoque ético, axiológico
y humanista relacionado con la ciencia – la
tecnología y la sociedad, de manera que el egresado de la Facultad sea un individuo competente.
Tal
como plantea SiliéGatón. “La educación universitaria debe
perseguir la formación integral del estudiante de manera eficaz con
procedimientos de valor pedagógico humanista y ético, con propósitos de estimular mayores posibilidades
de bienestar y progreso social acordes con nuestra realidad nacional y
regional”; José Silié Gastón [18]continua
diciendo “…es necesario admitir que en gran medida, la eficiencia y buena
calidad profesional de los egresados universitarios dependen de la formación
dada por los profesores, capaces de insertar en el proceso de enseñanza, el
sentimiento de significación…”, esto se logra por medio de las acciones
educativas durante el proceso de formación.
La labor del
profesor en el proceso de formación universitaria es trazar las pautas conducentes de manera explícita e implícita al desarrollo
humano que lleven al estudiante a comprender el significado de una vida
profesional virtuosa, que es el camino correcto de ascender peldaños en
prestigio y eficiencia, ”…no solo la
inteligencia hace valiosa las persona,
sino la bizarría de conformar una vida superior, sobre la base de hechos
tangibles de dignidad y decoro, desafiando y marginando las bajas pasiones que degradan a toda
persona humana”[19]
Como el proceso educativo es
conducido por los profesores, es de
importancia capital de que estos se identifiquen con los enfoques
pedagógicos en los que actúan, solo esta implicación garantiza el éxito del
mismo; el proceso de enseñanza comprende
todas las acciones provenientes del docente o facilitador, para el desarrollo y
conducción de los procesos de aprendizajes que se producen íntimamente ligados
a la enseñanza, por lo que se identifica
como un proceso de carácter dual dependiente el uno del otro .
Este proceso está fundamentado
y orientado por el enfoque pedagógico, por la dirección y organización del
proceso, por las funciones y acciones
didácticas, por los métodos, medios, procedimientos y sistema de evaluación que
se asuman en las clases acorde con este.
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Aprendizaje
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Enseñanza
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Métodos
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AccionesDidácticas
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Dirección y Organización
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Enfoque
pedagógico
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Dada la trascendencia que la
formación moral tiene para todos y en particular para los profesionales
egresados de las carreras de la Facultad de Ciencias,
constituye un reto la incorporación de una propuesta pedagógica de acciones
educativas cimentadas en el enfoque ético axiológico y humanista vinculado al enfoque Ciencia
Tecnología y Sociedad ,mediante de los
planes de estudio, para propiciar en el
proceso educativo la aprehensión de
valores tales como el respeto a la vida, a la dignidad de la persona, al
cuidado del medio ambiente, a la ética profesional, a la adecuada utilización
de las tecnologías y a la correcta aplicación de los resultados de investigaciones científicas.
Se
hace necesario la formación integral de los estudiantes, ya que el objetivo es contribuir a preparar
los estudiantes de las carreras científico–tecnológico como futuros profesionales de ciencia y
tecnología para que desarrollen unido a sus conocimientos los valores humanos, a partir del propio
sistema de conocimientos de las disciplinas, en otras palabras, capacitarlos
para saber ser, saber convivir y saber
hacer, que son metas de la
UNESCO para la
Educación del S. XXI,
metas estas con las que el país
se comprometió.
El enfoque ético, axiológico y humanista, según la Dra. Nancy
Chacón, se comprende como: “con un contenido predominantemente filosófico y
sociológico, aplicado a la
Educación como institución
y como proceso, así como a la
Pedagogía en su doble condición de ciencia y como un tipo de
trabajo específico con los seres humanos, nos permite tener una visión más
integradora, en su relación con otras
ciencias, en la comprensión de la personalidad para su educación”[20].
Enfoque que se asume en esta investigación,
conjuntamente con el componente ético presente en el enfoque Ciencia
Tecnología y Sociedad, los que en su integración deben tenerse en cuenta en el proceso de formación ética de los estudiantes
de las carreras de Ciencias.
Según este enfoque el lugar que
ocupa la ética en el proceso formativo radica en que la Ética, aporta al
proceso de formación los conocimientos generales y específicos acerca de la
moral, como un complejo fenómeno social
que forma parte importante de la vida espiritual, ideológica y cultural, del
mundo interno de los individuos y de la sociedad, en este caso, del ambiente de
las relaciones humanas y de trabajo de la Facultad de Ciencias y por ende en la UASD , en su funcionamiento
orgánico, incluyendo a la familia y a la
comunidad. Así como la moral es una parte esencial del mundo interior,
subjetivo, de los estudiantes, de sus relaciones, de su comunicación, del trato
y de su comportamiento, los que como sujetos activos intervienen en el proceso
educativo desde diferentes posiciones y roles, pero que confluyen en el
contexto de la Facultad de Ciencias y
conforman una compleja y contradictoria red de relaciones interpersonales, individuales
y colectivas. El profesor y su claustro,
la familia, trabajadores de la
escuela o la comunidad, entre otros.
La Ética
en sus funciones describe,
fundamenta, prescribe y enseña, la moral y los valores, cumpliendo una
importante función de regulación, crítica y valorativa con respecto a la moral
socialmente establecida. Como
reflexión sobre los comportamientos humanos, es necesario
que el comportamiento ético nazca de una convicción interior y no de imposición
externa por lo tanto debe irse desarrollando la conciencia
ética durante el proceso de formación
de la carrera.
En lo axiológico, el
enfoque plantea que los valores
pueden enseñarse y aprenderse, a partir
de las vivencias y de la
autodeterminación de cada persona y
están asociados a los restantes valores de las diferentes expresiones
ideológico-cultural de las personas en consonancia con el contexto social,
dentro de los cuales los valores morales son la base constitutiva de los
sistemas y escalas de valores universales y personales, esto pueden ser los
valores políticos, patrióticos, cívicos, jurídicos, estéticos, científicos,
medioambientales, familiares, religiosos, entre otros, los que están
íntimamente vinculados en un sistema objetivo en el plano social, así como en
los valores instituidos (plano subjetivo, valores que responden a los intereses
e ideología de la clase dominante); en la universidad como institución para la
educación superior de los estudiantes, de los profesores, trabajadores de
apoyo, la familia, etc. y en particular sus expresiones en las escalas de
valores individuales (plano subjetivo, mundo interior de los individuos), las
jerarquías y preferencias de unos u otros valores, del grupo de estudiantes o
el conglomerado pedagógico.
El enfoque propicia
además, que los estudiantes vivan los valores, que los asimilen
personalmente y no inculcarles comportamientos normativos, preestablecidos o de
manera metódica. El ser humano no nace como ente moral y axiológico, se
hace necesario formarlo, por eso, la finalidad
del proceso educativo es mucho más que desarrollar la formación, es la unidad
de lo instructivo y lo educativo, pues al hombre hay que comprenderlo en su
estrecha unidad de lo racional y lo emocional. De ahí también el valor de
educar de acuerdo con los patrones de personalidades deseables para cada
sociedad.[21]
En cuanto a lo humanista el
enfoque plantea lo siguiente:
El humanismo como concepción
filosófica e ideológica sobre el ser humano, es el plano más integrador de la
concepción ética y axiológica que se asume en la investigación con un carácter
dialéctico, en la que se concibe el conocimiento de la moral y de los valores
como configuraciones propias y dinámicas
de las personas como un todo único, orgánico e irrepetible y de la sociedad en
su conjunto. La moral y los valores acompañan al ser humano en toda su vida y
son un objeto especial de atención ya sea en el proceso de formación inicial
o permanente en las personas.[22]
Estrechamente relacionado a los
componentes del enfoque Ético, Axiológico y Humanista esta el enfoque Ciencia,
Tecnología y Sociedad (CTS), el cual contempla la formación de una ciudadanía con una visión más apropiada del papel social que tiene la ciencia y la tecnología, lo que implica, una revisión y adecuación del sistema educativo para lograr desarrollar en los estudiantes la motivación
y capacidades que les permitan participar responsable y críticamente en las
decisiones que orientan el desarrollo de la ciencia y la tecnología en el país.
Entre las propuestas educativas
que aporta el enfoque Ciencia Tecnología
y Sociedad para la enseñanza de las ciencias
y la tecnología se destacan las siguientes para enfatizar su relación
con el enfoque ético, axiológico, y humanista:
·
El papel humanístico y cultural de la ciencia y la tecnología.
- Los
planteamientos de la sociedad civil
para tomar decisiones responsables en asuntos públicos relacionados con
la ciencia y la tecnología,
reconociendo también que la decisión que se toma se basa en valores personales,
sociales y culturales.
- El
uso de la ciencia y la tecnología para propósitos sociales específicos y
la acción cívica.
- La
consideración de la ética y los valores de la ciencia y la tecnología.
- El
papel del pensamiento crítico en la ciencia y la tecnología.
- La
inclusión de la dimensión social de la ciencia y la tecnología en la enseñanza de las ciencias.
- La
presencia de la tecnología en la enseñanza de las ciencias como elemento
capaz de facilitar la conexión con el mundo real y una mejor comprensión
de la naturaleza de la ciencia y la tecno ciencia contemporánea.
- La
relevancia de los contenidos curriculares para la vida personal y social
de las de los estudiantes para resolver algunos problemas cotidianos
relacionados con la ciencia y la tecnología: salud, higiene, nutrición,
consumo, medio ambiente y desarrollo sostenible.
- La
identificación de cuestiones claves relacionadas con la ciencia y la
tecnología, la familiaridad con procedimientos de acceso a
información Científica y
tecnológica relevante, su interpretación, análisis, evaluación, comunicación y utilización.
Para el diseño de una propuesta
pedagógica de acciones educativas que contribuya a la formación del perfil
ético de los estudiantes de las carreras de ciencias, es necesario tener en
cuenta la esencia del contenido que
aportan los enfoques ético axiológico y humanista vinculado al enfoque Ciencia
Tecnología y Sociedad, su lugar y papel en este complejo proceso formativo.
La enseñanza de las ciencias
con la incorporación explícita de las
relaciones mutuas entre la ciencia, la tecnología y la sociedad, constituye un campo multidisciplinar centrado
en los aspectos sociales de la ciencia y la tecnología, tanto en lo que
concierne a sus condiciones sociales como en lo que atañe a sus consecuencias
sociales, políticas, económicas, éticas y ambientales de ahí que en el siglo XXI, la educación
científica y tecnológica cobra fuerza el enfoque Ciencia, Tecnología y Sociedad
(CTS) .
La educación superior como un
sistema integrado crea los medios para
difundir los conocimientos de carácter científico y procedimientos técnicos que transfieren principalmente las
potencialidades y los valores en el proceso global para el desarrollo, por lo
tanto se convierte en un centro de actividad intelectual, es allí donde debe sistematizarse el aprendizaje de la ciencia y las
tecnologías con la finalidad de facilitar el progreso humano, ya que cubre una
parte importante de la estructura del bien específico de la sociedad, donde se
dejará sentir el efecto e influencia de su misión formadora de conciencias y
debe ser además ámbito vivencial de
valor científico tecnológico, representar una parte importante en la
conservación de la vida espiritual y material.
La enseñanza de las ciencias en la República Dominicana
habitualmente se realiza como la
transmisión de los resultados de la investigación científica propia de
cada disciplina, (leyes, teoremas, hechos empíricos...) concibiéndose como algo
al margen de los diversos problemas sociales, al considerarse que los
contenidos o los conocimientos científicos son para aplicaciones a los procesos
productivos, la tecnología ha ocupado tradicionalmente un lugar secundario en
los currículos, o se ha relegado a la formación profesional específica y el
componente formativo en cuanto a la ética y los valores es el gran ausente.
Una enseñanza basada solo en la transmisión
contextualizada a las teorías y los hechos de cada ciencia y en la
consideración de la tecnología como ciencia aplicada no propicia la
formación vocacional y profesional humanizada para los futuros profesionales y científicos,
no propicia además la formación que necesitan los estudiantes para poder
participar en las cuestiones de impacto
en la sociedad, con eficiencia, responsabilidad y compromiso social.
Sin embargo la consideración de la ciencia,
la tecnología y la sociedad como elementos en continua interacción, y facilita
la aproximación de los estudiantes a los temas tecno científicos, favorece el
desarrollo de actitudes de interés hacia esos temas y crea las condiciones para
la aparición de inquietudes por profundizar en ellos que serán la base de
vocaciones científicas para el futuro.
Al contextualizar la
enseñanza de la ciencia y la tecnología en el marco de los problemas
socialmente relevantes26, los enfoques ético, axiológico y humanista
y Ciencia Tecnología y Sociedad, en
la educación superior, estimulan los
componentes motivacionales que hacen posible el acercamiento de los estudiantes
a los contenidos tecno-científicos, además una nueva aplicación de la
enseñanza, más acorde con su propia naturaleza. Aislar la ciencia y la
tecnología del contexto social es, una falsificación de la propia realidad y
resulta una incongruencia en el proceso pedagógico.
La concepción de una propuesta pedagógica
de un sistema de acciones educativas que
contribuya a la formación del perfil ético de los estudiantes de las carreras
de ciencias, teniendo en cuenta el enfoque ético axiológico y humanista relacionado con el enfoque
Ciencia, Tecnología y Sociedad, aporta una visión integradora que propicia la
formación de un profesional portador de
potencialidades infinitas para transformar el medio con el que interactúa y
transformarse a sí mismo, por medio de su actividad, en particular el trabajo
honesto y honrado, lo que implica conocimientos tanto teóricos como prácticos,
buenos sentimientos, independencia, creatividad y mucho optimismo en las
fuerzas humanas para crecer y ser cada día y en cada momento histórico de su
vidas mejor persona. Lo que redundara en una mejor sociedad con mejores
profesionales.
Según Max Weber, la profesión es la actividad especializada de una persona
con la que se gana habitualmente el sustento, en un mundo donde la fuente
principal de ingresos de una gran parte de la población es el trabajo, “Es la actividad especializada y permanente
de un hombre que normalmente constituye para el una fuente de ingreso y por
tanto un fundamento económico seguro de su existencia”[23],
sin embargo la profesión es algo más que un instrumento individual para
conseguir el dinero con que
mantenerse, porque la actividad profesional en sí misma cobra sentido al
perseguir unas determinadas metas por ejemplo
la salud, gestión del conocimiento entre otros.
La profesión no es una actividad individual sino que
es ejercida por un grupo de personas (colegas), que con menos o más conciencia
de ello forman una comunidad al compartir o perseguir las mismas metas,
utilizan las mismas categorías, y utilizan métodos comunes y asumen el mismo ethos. Las personas
tienen un carácter y las profesiones también, el conjunto de profesionales
personifica de algún modo el ethos de la profesión en particular. El ingreso a
una actividad y en una comunidad
profesional dota al profesional de una identidad particular generando un
sentido de pertenencia, por lo que “…la profesión es una actividad social y
moral ya que proporciona un bien especifico a la sociedad, además crea
identidad y comunidad con capacidad de
generar redes sociales para potenciar sus metas”.[24]
Las primeras profesiones que se registran
históricamente son las de sacerdotes, médicos y los juristas, cada una de ellas
proporciona a la humanidad un bien indispensable para la vida personal y
social, por eso los que ejercen estas profesiones tienen que seguir un proceso
de aprendizaje particular y pronunciar un juramento por el que se comprometen a
obedecer sus reglas e intentar proporcionar el bien mas allá de su propio
interés, estas misma consideraciones se aplican a las demás profesiones.
La ética profesional, como la teoría de la moral profesional surge en la sociedad
antigua con pensadores como Hipócrates, Aristóteles, entre otros, ante el
perfeccionamiento de las relaciones sociales de su época, el desarrollo de la
división del trabajo, la aparición de las profesiones. La ética Profesional no
puede concebirse como una expresión
espontánea individual en el desempeño de su función profesional, sino como una
derivación del desarrollo educativo que consolida el comportamiento de los
profesionales de las distintas áreas del saber.
Los códigos morales son normas y principios que regulan el
comportamiento en áreas esenciales de la vida, se caracterizan por su
contenido, normativo, clasista, y
educativo. Todo código moral
tiene doble perspectiva, por un lado personifica las normas de conductas que representan logros históricos de la
sociedad y por otro lado el conjunto de requerimientos que la sociedad no se
encuentra aun en posibilidades de poner en práctica, en consecuencia un código
de ética es resultado de la actividad humana y forma parte del proceso
histórico-moral. Los códigos de ética se distinguen de los códigos jurídicos,
porque en los primeros la co-actividad es interna y nunca externa lo que
implica el desarrollo de la autonomía (intencionalidad, comprensión, ausencia
de coerción), lo que le permite al individuo actuar de manera consciente, independientemente de controles externos y
sino según propia elección.
En la actualidad laboral – profesional existen
determinadas relaciones morales entre la que están las relaciones propias con
el trabajo y con los que participan en el proceso laboral, además de las
relaciones que surgen en el ámbito en que interactúan los intereses de grupos
profesionales con otros y la sociedad en general; todas estas relaciones constituyen la moral
de la profesión, que refleja el grado de moralidad y la medida en que los conceptos morales de los
miembros de determinado grupo profesional se corresponden con los juicios y las
valoraciones de una sociedad o
institución en especifico.
La tarea más ardua que enfrentan hoy los núcleos
profesionales no es la elaboración de un código de ética, sino más bien el
nivel de implicación personal y de aceptación de la mayoría de los profesionales para respetarlo, otro
problema es la comprobación del grado de sensibilización y concientización con
respecto a la necesidad de regirse por normas morales en el desempeño de las
funciones profesionales.
[1]HannaArendt .La tecnología como
desarrollo biológico de la humanidad. htp// www.valencia .edu.2004/p26.
[3] Citado por Nancy Chacón en Ética y Educación, enfoque ético axiológico y humanista,
2002.
[4] Rodríguez-Arana Muñoz, La ética
y el hombre. Papeles de Ética, Economía y Dirección No. 4, 1999.
[5] Arana Ercilla Marta: Una
aproximación a la responsabilidad social en la formación del trabajador. Revista digital, Universidad Colegio
Mayor, Colombia, pp.211, 234.
[6] Ibídem..
[7]Ladriere Jean, 1978:79, citado por Celso Vargas en Ética y tecnología, Editora LUR, Costa Rica, 2005 pp. 10-12.
[8] Ibídem.
[9]Rebellato José Luis, La encrucijada de la ética. Citado en la
Revolución Ética.Peripecias Nº 92 - 16 de abril de 2008.
[10] Carrasco Monteagudo Inmaculada, 2005: Ética y economía, publicado en el ICE, Revista de Economía No. 823,
pág. 04. Barcelona, España.
[11] Véase: Colectivo de autores, Internet, en pagina web
http//educaciónmulticultural. pp. 10, 11.
[13] Díaz de Cossio1978, Sobre la
educación y la cultura, Editorial Trillas, México..
[14]WieselEllie 2007, citado por David Orr¿Qué es la Educación?
Revista Educación Ciudadana, año
2. RD.
[15] Vargas Celso (2005): Ética, tecnología y
desarrollo humano. Editorial
Libro Universitario. pp. 21, 23.
[16] Mayor Zaragoza Federico, Científico y ex Director General de la UNESCO , Artículo “El Mayor
acontecimiento del siglo XX”, publicado por la Revista UNESCO , Madrid,
p. 04.
[18]SiliéGatón José(2003): Ética de
la enseñanza universitaria”, Editora Universitaria,.
[20]Chacón Arteaga Nancy (2010):Dimensión
ética y axiológica de la educación cubana. Editorial Pueblo y Educación, La
Habana, Cuba.
[21] López Bombino Luis R (2010): Hacia
una ética de la ciencia, Editorial Félix Varela,. La Habana, Cuba.
[22] Chacón Arteaga Nancy (2010): Dimensión
ética y axiológica de la educación cubana. Editorial Pueblo y
Educación, La Habana, Cuba.
[23]Weber Max (1998)”La Ética Protestante y el Espíritu
del Capitalismo. Edición Jorge Navarro, Madrid, colección Fundamentos no 135 .p153-
[24] Ibídem.
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